viernes, 23 de diciembre de 2005

Una de "qué mal está la gente"

Ayer salí de la ofi a eso de las 5 de la tarde, grogui tras una siesta en el sofá comunitario de casi hora y media, y como me esperaba tarde de compras (navideñas y de primera necesidad), hice una primera parada en el bar-restaurante de la esquina para tomarme un café y despejarme algo antes de enfrentarme a transportes públicos y centros comerciales.

Despejarme me despejé, desde luego, mucho antes incluso de tomarme el café porque nada más abrir la puerta del bar me recibió Camilo Sesto cantando a pleno pulmón eso de "Viviiiir asíiiii es moriiiir amooooor".

Al fondo del bar, unas ocho personas (compañeros de trabajo, claramente) se desgañitaban con la canción mientras daban sorbos a diversos cubatas y se morreaban entre sí.
Acojonada, me senté en la única banqueta que habían dejado libre, junto a la puerta, y le pedí un café al camarero, que me miró con cara de resignación y levantó las cejas como diciendo "la que me ha caído, estos me tienen aquí hasta las 11".

Camilo Sesto dio paso a una sevillana y allá que se lanzaron a bailar tres (sí, tres) de las chicas del grupo, en mitad del bar, con gran despliegue de taconazos, palmas y Olés, Ozús y arsa jaleos, mientras en la cristalera del bar empezaban a acumularse mirones curiosos.

Yo, cada vez más acojonada, soplaba con insistencia mi café para poder tomármelo lo antes posible sin escaldarme la lengua cuando por el hilo musical comenzaron a sonar los primeros acordes de la versión lolailo de "My Way". El café cayó de un solo trago mientras le hacía un gesto horrorizado al camarero.

- "Javi, cóbrame."

El camarero me miró por un momento con cierta simpatía y, no nos engañemos, con cierta envidia porque yo sí podía escaparme a la tortura.

- "No, deja, hoy invita la casa."

1 comentario:

Desde Gabacholandia, tras un vuelo memorable (con Vueling!!!), el Gabacho dijo...

Visto lo visto no sé como algunos se extrañan de la recrudecencia de las agresiones en España... porque de no haber salido corriendo de ese bar; habrias cometido alguna desgracia.
Vamos que ya te veia tomando las uvas detras de las rejas.