martes, 3 de enero de 2006

... y como buenos turistas, compramos postales

Sí, compramos postales porque he decidido emular al tío Matt "el viajero" y enviarle una postal a mi sobrina desde todos aquellos sitios que visite.

Compramos una postal en una bonita tienda de artesanía local y la tendera, muy maja ella, me prestó un boli para que la escribiera allí mismo, porque yo me conozco y si no la escribo y envío en el acto, la postal puede quedarse en el fondo del bolso por los restos.

- "Pues ya está, ¿no tendrá sellos, por un casual?"
- "Pues no, pero la oficina de correos está aquí a la vuelta de la esquina"

Genial, compro el sello y la envío todo en uno.

En la oficina de Correos nos atiende una empleada bastante antipática, le pido el sello y me lo lanza con un "toma, ponlo tú". Pego el sello y le entrego la postal para que la lleve a la saca y en ese momento Ana, cándida ella, se acerca al rottweiler que me está atendiendo y con vocecita de personaje de Barrio Sésamo le pregunta muy educada:

- "¿Sabe usted algún buzón por aquí cerca para echar la postal?"

5 comentarios:

Garlic dijo...

JAJAJAJAJAJAJ muy de Ana

fridwulfa dijo...

pobrecita, creo que mis carcajadas todavía resuenan por los callejones de toledo

Saibot dijo...

La de correos sabía de un buzón... y de por dónde metérselo a tu amiga. En fin... Totalmente de acuerdo con Garlic

fridwulfa dijo...

Jejeje. Pues muy probablemente porque era de un borde la tía...

the big sister dijo...

efectivamente es made in Ana 100%.
jajajajajaja