lunes, 6 de febrero de 2006

Tarde de Tango (arrabal y malevaje)

- "Bueno ¿qué quieren hacer hoy mis princesas españolas?"

Es miércoles, nuestro último día en Buenos Aires, y a Carmela y a mí se nos ha metido entre ceja y ceja ir a comer a un chino.

- "¿A Belgrano?"

- "No, a Belgrano a secas no, al barrio chino" puntualizamos nosotras.

- "Pero no hace falta, al lado de mi casa hay un restaurante, si eso es lo que queréis... " y le da su dirección al taxista, que ha seguido toda esta conversación con cierto interés.

Catorce pesos más tarde el taxi se detiene en la puerta del restaurante chino y allá que vamos los cuatro, Carmela, Leandro, Tango et moi. La comida es buena, aunque a los chicos no parece hacerle demasiada gracia y se limitan al arroz.

- "¿Bueno, pedimos un cafetín?"
- "No, mejor salimos a tomarlo a otro lado... vamos al Solar de la Abadía, que será mejor"

Es su barrio, él sabrá, ni Carmela ni Leandro ni yo somos de Buenos Aires, así que nos dejamos llevar.

- "Pero antes... si no os importa, pasamos un momento por mi casa y así dejo la gabardina y el maletín."

Así, tras una parada técnica en casa de Tango nos dirigimos al Solar de la Abadía a por el café. El Solar de la Abadía resulta ser un centro comercial tipo "La Vaguada", aunque algo más pequeño y el café resulta ser un capuccino por el que nos cobran una auténtica pasta.
Bueno, no es precisamente lo que esperábamos como última actividad en nuestro último día en Buenos Aires, pero tampoco importa, nos estamos echando unas buenas risas con los chicos de modo que...

- "Pues ahora, si quieren, podemos ir a un sitio que hay aquí al lado, donde venden cds muy baratos, es un sitio de compra-venta, y puedes encontrar cosas interesantes por uno o dos pesos... "

Leandro, Carmela y yo nos dejamos arrastrar ante la perspectiva de encontrar esas joyas ocultas que nos promete Tango por apenas dos pesos.
El concepto de "aquí al lado" es algo distinto en Buenos Aires de lo que lo es en Madrid, tras una caminata agotadora que nos parece eterna a todos menos a Tango, que no deja de criticarnos, llegamos al sitio de "compra-venta". Carmela, Leandro y yo nos paramos estupefactos en la puerta.

- "¿Lo dices en serio, Carlitos, no estás de joda?"
- "¿Aquí?"
- "Nah, nos estás vacilando ¿verdad?"

Descojonada de risa miro de nuevo el cartel de la tienda.

- "No me lo puedo creer... ¿toda esta caminata para acabar en un Cash&Converters?"

Tango nos fríe con la mirada y, como está empezando a chispear, decidimos no burlarnos más de él y entrar en busca de las maravillosas joyas a dos pesos que nos ha prometido. La sección de cds resulta ser una completísima variedad del equivalente hispanoamericano del "Boom", con algún disco de Luis Miguel intercalado para darle algo de nivel al tema.

Tras quince minutos de comentarios de lo más colorido al respecto Tango se planta.

- "¿Ustedes no se iban ya para el aeropuerto, brujas gallegas?"

De princesas españolas hemos pasado a brujas gallegas con la misma velocidad con la que arrancan los colectiveros locales.

- "No, todavía tenemos un rato"

- "Bueno, está bien, pues nada, díganme ¿a dónde vamos ahora?" resopla Tango.

- "Tú sabrás, es tu barrio, pero está lloviendo, así que... nos tomaremos OTRO café"

Tango suspira y nos guía por las callejuelas de la zona.

- "Venga, entren, rápido"

Carmela y yo nos miramos por un segundo y comenzamos a descojonarnos de nuevo.

- "¿Aquí? ¿Vamos a tomar el café aquí?"

- "¿Qué pasa, tampoco les gusta?"

- "¿El McDonald's? Sí, sí, nos encanta"

Y para dentro que vamos los cuatro. Sentados ya en la mesa, la prima y yo comenzamos a alabar las facultades de Tango como guía turístico.

- "Tremendo, Tango, con lo mucho que nos insistías tú para que te llamáramos y así mostrarnos los alrededores... "

- "Bueno, ustedes fueron las que quisieron ir a comer a un chino"

- "Sí, al BARRIO chino, no al restaurante de al lado de tu casa."

- "Todo esto es una estratagema para pasar por tu casa a dejar las cosas, seguro."

- "Bueno, ha sido de lejos la tarde más turística de todas las que hemos pasado por acá, visita al Mc Donald's y al Cash&Converters incluída"

- "Gallegas podridas... "

Tango mira a Leandro buscando su apoyo.

- "Dí algo... "

- "Pero Carlos, si es que tienen razón."

- "¡No me digas eso!"

- "¿Y qué querés que diga? Tienen razón."

- "Pero, pero, yo sólo quería... ustedes dijeron... ¡brujas! ¡gallegas podridas!"

Leandro hurga en la herida

- "Nada, nada, no nos das nada de pena, de aquí no nos vamos hasta que no llores."

Quince minutos después, todavía llorando de la risa, salimos del McDonald's y nos apretujamos en un taxi de vuelta a nuestro hotel a por las maletas y a reunirnos con el remís que nos llevará al aeropuerto.

- "Gracias, Tango, gracias... una tarde inolvidable"

- "Anda, váyanse, váyanse, brujas"

- "Nosotros también te queremos, corazón"

Y con gran tristeza nos despedimos de él, de Leandro, de Recoleta, de Buenos Aires, que llora nuestra marcha con una lluvia pertinaz... y de diez días de vacaciones inolvidables gracias, sobretodo, a la maravillosa generosidad y hospitalidad de todos los de allá.

Así que, gracias a Carlosuno, Carlosdos y Carlostres, a Leandro, a Sebastián a China y a Vosnoté amisimé por todo, os esperamos a todos por acá y muy prontito.

6 comentarios:

averia dijo...

si ej que es verdá: sois un par d ebrujas gallegas. A mi mismamente no me hubiera importado tomar un café en el Burriquín...¡¡De Buenos Aires!, joiaaaaaas. Encima se quejan

fridwulfa dijo...

Jejeje. No nos quejamos, no nos quejamos.

Lironcillo dijo...

Jo, yo también quiero vacaciones... me conformo con Mojácar, mira tú...

Por cierto, te copio la idea de las citas del día, que me ha gustado. Si no te importa mucho, claro <.< >.>

carmela dijo...

Con lo encantador que nos es Tanguito...pero reconozco que todavia pienso en aquella tarde y me descojono viva!!! Que manera de despedirnos de BsAs!!! Jajajajaja Cuanto???? 40, 40!!

fridwulfa dijo...

Jajajaja ¡ni gratis, ordóñez!
Y lo bien que nos lo pasemos... :P
Tanguito es, toy dacuerdo, un amor.

leandeve dijo...

lo narrado en esta crónica es la pura verdáz...

doy fe
Yo fui testigo

/leandro.