jueves, 17 de marzo de 2011

Y no aprendemos...


Mis maletas siempre traen sorpresas inesperadas. Viajan de acá para allá, transportan limas de contrabando, máquinas de escribir, kilos de alfajores, proyectores de superocho, ropa de bebé...

Mi maleta ha salido esta mañana de casa camino de la oficina, vacía.

Mi maleta regresa esta tarde de la oficina a casa, en su interior ocho kilos de pienso para cachorros y un bonito pack de botellas: Ron Brugal y Coca-Cola.

3 comentarios:

arponauta dijo...

y una acosadora psicópata que controlará tus idas ;-)

Frid dijo...

Jejeje ;)
También

jofegaber dijo...

curioso, muy curioso ese juego de maletas...

¿ Quizás una relación con las crónicas de Narnia?.

Seguiremos investigando...