lunes, 26 de noviembre de 2007

¡MWAAAA! ¡¡¡MWAAAAA!!!

Dicen los que saben de esto que el secreto de toda buena comedia no está en la acción, si no en la reacción.
Fijaos en las caras de Walter Matthau mientras Jack Lemmon la monta parda y ya me diréis si tienen o no tienen razón.



Gracias, Walter, por pasarme el vídeo

3 comentarios:

IVÁN REGUERA dijo...

Qué razón tienes. Adoro a Walter y sus caretos.

Y qué bien se copió esto en 'Cuando Harry encontró a Sally'.

Esta película es inmensa. Guionazo. Y hay secuencias tan buenas como esta. ¿Qué me dices de toda la cena con las Hermanas Periquito?

Marta G.Brea dijo...

Qué buena película! Gracias a los dos por recordármela. Creo que muy pocas veces se ha visto ni se verá una química más grande que la que había entre esos dos pedazos de actores.

Todos los diálogos son geniales. Como cuando Lemmon llega al apartamento de Walter, y sus amigos vigilan todos sus movimientos, sospechando que pueda intentar suicidarse después de que su mujer le haya dejado.

O cuando sentados, en la calle.
- Lemmon: Me odio a mí mismo. No sabes cómo me odio.
- Walter: Bah, no te odias. Te adoras, te figuras que tú eres el único que tiene problemas.
- Lemmon: Creí que eras amigo mío...
- Walter: Lo soy. Por eso te hablo así, porque te quiero casi tanto como tú a ti mismo.

Y una de las mejores escenas, sin embargo, es precisamente el no-diálogo que mantiene Lemmon cuando se queda solo con las hermanas Periquito. Desternillante.

Siento haberme extendido tanto, pero es que la película da para esto y para mucho más.

Ah! Por fin entiendo por qué a Walter le gusta poner caretos en las fotos.

fridwulfa dijo...

La película es una maravilla, buena prueba de ello es que 40 años después sigue funcionando como un tiro.

Y esos dos... qué pareja, madre mía.