jueves, 26 de junio de 2008

Y esta noche...

Me sale el espíritu patriotero y sólo puedo exclamar a grito pelado esto mismo que proclama el globito de la foto:

lunes, 23 de junio de 2008

Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana


En este caso la puerta ha sido la de la terracita, así, de golpe ¡¡¡PUM!!! impulsada por la ventolera de la tormenta de verano que está cayendo sobre Madrid.

En la terracita estábamos mi roommie y yo, luchando con ese mismo viento cabrón que, además de cerrar de golpe la puerta de la terracita dejándonos encerradas en un espacio de poco más de metro y medio por 40 centímetros y a la intemperie; amenazaba con llevarse volando las sábanas que mi roommie había tendido media hora antes.

¡¡¡PUM!!! ha hecho la puerta de la terracita.
¡¡¡MIERDA, LA PUERTA!!! he maldecido yo y, soltando sábanas y pinzas y dejando a mi roommie luchando contra los elementos, he corrido a empujarla (la puerta), a ver si había suerte y se podía abrir. No se podía.

Allí estábamos las dos, pa vernos.
En pijama ambas, entiéndase: pantaloncito exiguo y camiseta de tirantes, que hace mucho calor en Madrid para dormir con nada más, sin teléfonos móviles con los que llamar al maravilloso cuerpo de bomberos para que viniera a rescatarnos y con pocas probabilidades de hacernos oir por nuestros vecinos en caso de desgañitarnos histéricas porque los truenos y el ulular del viento, en fin, como que ahogaban cualquier intento de comunicación por nuestra parte.

¡¡LA VENTANA!! He exclamado, llena de gozo. Y he dado las gracias por haber dejado la ventana del estudio entreabierta a pesar de la que se estaba armando fuera (rayos y centellas, truenos y relámpagos y un viento del carajo de la vela).

Así que, sin pensármelo dos veces, he abierto al máximo la ventana, me he encaramado al alfeizar de la misma y he tratado de colarme dentro de la habitación. Tarea complicada.
Definitivamente, todavía me sobran unos ocho kilos, si no para llegar a mi peso ideal, sí para deslizarme grácilmente por ventanas a medio abrir.

Haciendo equilibrios sobre el alféizar, he introducido medio cuerpo por la ventana, he logrado subir la persiana del todo y, por fin, pasar por completo al otro lado, bueno... lo habría hecho si no fuera por que: "¿Tú crees que la mesa del ordenador aguantará mi peso si me pongo de pie sobre ella?"

La mesa del ordenador es pequeña, de contrachapado, de esas de móntela usted mismo en cinco minutos. No sé si aguanta setenta kilos de peso, pero la cara que ha puesto mi compañera de piso ha dejado bien a las claras que ella lo dudaba mucho.

La única opción: saltar por encima de ella al centro de la habitación, tratando de esquivar la silla, claro, las catorce bolsas de plástico que hay por el suelo, las dos estanterías, la sillita pequeña, los papeles del banco de mi compañera de piso, la pila de cds de música clásica que saqué el otro día buscando inspiración para la pieza de Powerade, los... pufff, está claro que tenemos que ordenar este cuarto urgentemente... Si conseguimos entrar de nuevo en la casa, claro.

Para no tentar a la suerte y a los esguinces, me he quitado las chanclas, las he lanzado dentro del cuarto, lo más lejos que he podido y, sujetada por mi compañera de piso, que, cual Cristo crucificado, sostenía con la mano diestra una sábada de 2x2 medio amarrada aún a la cuerda y con la zurda mi codo derecho; he extendido un pierna dentro, he sorteado la mesa y he puesto el pie sobre la silla del ordenador (giratoria y con ruedas, tierra firme donda las haya).

Milagrosamente y aún sin saber cómo, he llegado sana y salva al suelo, he corrido a la cocina, he abierto la puerta de la terracita y he salido de nuevo para ayudar a mi roommie a luchar contra los elementos y rescatar su juego de sábanas.

- "Por un momento nos he visto aquí en la terracita, bajo la tormenta, toda la noche, y todo el día de mañana y..."

- "Como en el La caída de la casa Usher ¿no?. Nos encontrarían meses después, las marcas de nuestros arañazos desesperados claramente visibles en el cristal de la puerta"

-"Jejejeje. ¡Ostras, la puerta! ¿No se cerrará otra vez, verdad?"... ¡¡¡PUM!!!

viernes, 20 de junio de 2008

¡Qué viva!

¡Viva el veranito!
¡Viva el calorcito!
¡Vivan los coches sin aire acondicionado!
¡Y vivan los atascos de la M-30!



Aluego enllegando a casa m'enterau del porqué

miércoles, 18 de junio de 2008

Otra despedida más

Tuve la suerte, de niña, de crecer encima de un cine de barrio de esos de doble sesión. Dos pelis por 125 pesetas, pantalla grande, cortinas que se abrían al comenzar la proyección y se cerraban al finalizar los títulos de crédito, con un timbre que avisaba dos minutos antes del comienzo de la sesión para que no te perdieras ni el rugido del león de la Metro, una taquillera que se llamaba Pepa y un
acomodador que se llamaba Pepe. (Verídico)

En ese cine pasé muchas tardes y en ese cine vi muchos de los grandes títulos clásicos de la historia del cine porque, durante el verano, tiraban de almacén y reponían verdaderas maravillas.

Así, una tarde podías ver del tirón y por precio único "Piratas" de Roman Polanski y "Robin Hood" de Michael Curtiz.
Con semejantes joyas me crié y pasé gran parte de mi infancia soñando e imaginando, jugando a piratas y bandoleros, vaqueros e indios, marineros y pioneros, arqueros británicos y espadachines franceses. Porque yo, de pequeña, no jugaba a princesas y damiselas de la corte, yo quería ser D'Artagnan, el temible burlón, Robin Hood, un fiero pirata o un intrépido marinero empeñado en doblar el Cabo de Hornos pesara a quien pesara, eso sí que era divertido: Aventuras, aventuras y más aventuras.

La única concesión que hice jamás a la hora de imaginar, la hice con Central Park, un coche de caballos y un vestido blanco.
Porque la única mujer a la que realmente envidié, la única mujer en quien quise convertirme cuando fuera mayor fue ella, para así poder bailar en la oscuridad con Fred Astaire.

Habemus niña sana.


Pues nada, muchas gracias a todos los que habéis demostrado vuestro interés y preocupación por el bienestar de mi sobrinilla.
Marieta ya está en casa. Ha ido todo bien y no parece muy traumatizada por la experiencia (que es lo que más me preocupaba a mí).
Al final, como ella misma ha reconocido, no ha sido tan malo eso de dormir en el hospital: ha aprendido a hinchar globos y se lleva a casa un juego de bata, gorro y mascarilla de quirófano que le han regalado para jugar a los médicos comme il faut, creo que a las enfermeras les ha encantado saber que en casa tiene un maletín de médico con un tensiómetro igualito al que usan ellas y que se le da estupendamente tomarnos la tensión a todos.

Una aventura más para contar a sus amigos del cole cuando vuelva.
Besos de su parte a todos los amigos de su tía que han preguntado por ella.

martes, 17 de junio de 2008

Marieta


Hoy operan a mi sobrinilla. No es nada, una tontería, una cosa casi rutinaria, una nadería... pero con anestesia general, intubada, métodos clásicos de bisturí y puntos de sutura.
Y a mí me parte el alma imaginármela en el quirófano, tan chiquitilla ella, rodeada de señores de verde con gorro y mascarillas, aparatos raros por todas partes, ruidos extraños...
Ains. Qué jodido es esto de la imaginación, cojona.

lunes, 9 de junio de 2008

Contra la depresión...

Malos tiempos para los alegres de corazón, desde luego. El tiempo no ayuda, la mala racha se extiende más de lo que debería y, respondiendo a la pregunta de James Stewart, "my glands are NOT on friendly terms", pero afortunadamente, siempre nos quedará "Cantando bajo la lluvia" (en estos días más apropiada que nunca, la verdad), los conciertos disparatados del Rat Pack y, Dios bendiga al youtube, el show de Dean Martin.

Es difícil mantener hasta la más pertinaz de las depresiones cuando James Stewart, Orson Welles y Dean Martin acuden a la peluquería.
Sí, ya sé que está en inglés, pero aunque no entendáis ni patata, sólo ver a esos tres haciendo el moñas y tratando de no descojonarse de risa de forma demasiado evidente, ya merece la pena.

jueves, 29 de mayo de 2008

In memoriam

Leandro, artistazo él, hombre sensible y siempre atento, me envía por sorpresa, su particular y maravilloso homenaje a Mr. Sydney Pollack.
"Para tu blog", me dice.
Pues aquí lo dejo, Lea. Muchas gracias.

martes, 27 de mayo de 2008

Sydney Pollack

Y no sé qué decir. Walter y yo estamos tristes: Se ha ido Sydney Pollack.

Para algunos puede resultar frívolo esto de entristecerse cuando se muere alguien famoso. Bueno, lo entiendo, pero realmente no nos entristece que se muera alguien famoso, nos entristece que se muera alguien con talento, alguien que nos ha hecho vivir grandes momentos a lo largo de muchos años con sus películas, sus interpretaciones, alguien de quien todo el mundo habla bien (como profesional y como persona) y del que nadie parece tener una mala opinión (cosa rara en este mundillo de Hollywood).

Nos entristece que se acabe el talento, que se vayan nuestras referencias de la infancia, adolescencia y juventud porque eso, no nos engañemos, es también reconocer en parte que nosotros seguimos poco a poco el mismo camino.
Nos jode, en definitiva.
Y decimos sin problemas, y aun a riesgo de que nos tachen de frívolos, eso mismo que dijeron hace tanto años ya, refiriéndose entonces a Ernst Lubitsch.

- "Qué triste, se acabó Sydney Pollack".

- "Y lo que es mucho peor, se acabaron las películas de Sydney Pollack".

Sydney Pollack hizo de todo (actor, director, productor) y lo hizo todo bien.
Así, recordando uno de sus mejores trabajos como director y como actor, dejo aquí mi pequeño homenaje correspondiente.
Disfrutadlo.

miércoles, 21 de mayo de 2008

¡¡Gracias, Awake!!

Cuando el diablo se aburre, con el rabo mata moscas. Yo, aburrida, he optado por ofrecerme como choferesa para llevar a Pellegrini al Alcampo de Moratalaz a comprar un horno eléctrico para su nueva casa.
Es lo que tiene la huelga de controladores de aparcamiento, que te permite traer el coche a la oficina, contruibir con tu granito de CO2 a la contaminación madrileña y ofrecer tus servicios como transportistas a tus necesitados compañeros de laburo.

El caso es que para cuando hemos vuelto de la excursión matutina al Alcampo de Moratalaz, el cartero diabólico (larga historia que ya os contaré), había traído un paquetillo a mi nombre.
El paquetillo era esto.... (no, no era el muñeco de Mazinger Z), que ya ocupa su lugar de honor en mi escritorio.

Las ganas que tiene uno de trabajar...

... son, por lo general, inversamente proporcionales al volumen de trabajo acumulado sobre tu mesa.

Así que tras tres semanas de vaguear, procrastinear, dejarlo todo para el último momento y encontrar mil cosas mucho más interesantes que hacer que lo que realmente tenía que hacer (que era mucho), hoy, día flojo en la oficina, lloro desesperada por las esquinas y elevo los puños al cielo, cual Escarlata de pacotilla, para gritar mi desesperación:

- "¡¡¡Un briefing, por la gloria de mi madre, que alguien me mande un briefing, que me muero por escribir telepromos!!!"

miércoles, 14 de mayo de 2008

Please be kind... (I've got you under my skin)

Ninguna de estas dos canciones, a pesar de sus indudables méritos, entra dentro mi TOP 5 particular, pero de todos los Sinatras, éste, el de esta época, es el que más me gusta, así que, aquí va mi pequeño homenaje al crooner entre los crooners, mi idolatrado Sinatra porque, en fin, tampoco yo soy capaz de nada mucho más original.



lunes, 5 de mayo de 2008

Soñando, soñando, triunfó patinando.

Todo comenzó con una oferta en el Alcampo de patines en línea por 15.95€. Cuando llegué con ellos a la oficina se extendió la fiebre.
El síndrome del "culo veo-culo quiero" pegó fuerte en mis compañeros de oficina y, en apenas 10 días, la mitad de ellos habían pasado por el Alcampo y habían picado.
Al club de patinadores inexpertos (fundado por mí) se unieron Miércoles, Monipeni, Susi, la mujer de Pellegrini y, por último, Walter.




Os podéis reir, si queréis, pero estoy segura de que en apenas unos meses, podremos subir un nuevo vídeo haciendo cosas como éstas:



Nada detiene a los chicos de Santas Pascuas cuando se les mete algo en la cabeza.

jueves, 24 de abril de 2008

Walter en su mundo

Para no variar...
Un par de años haciendo iniciativas especiales para la F1, proponiendo formatos, siguiendo el minuto la competición y hoy, tras una llamada con uno de nuestros producers en T5, Walter cuelga el teléfono y se gira hacia mí.

- Me dice Raúl que Óscar está en Montmeló. ¿Eso dónde está?

jueves, 17 de abril de 2008

Dime lo que sueñas y te diré quién eres

Ah, los sueños, pedacitos de subconsciente que salen a la superficie mientras dormimos...

Desde que me compré la super almohada de látex en el Alcampo, mis sueños han ido aumentando en intensidad y, sobretodo, niveles de surrealismo. No sé si porque ahora duermo mejor y descanso más o porque las fibras de microlátex tienen efectos psicotrópicos.
Lo que sí es seguro es que mis sueños cada vez dicen más de mí. Y si no, he aquí una muestra. Esto es lo que he soñado esta noche:

No sé cómo ni por qué, me encontraba yo haciendo cola para pagar en la caja del Musimundo, pero no en Buenos Aires, si no en Madrid (donde NO hay Musimundo). Estaba esperando pacientemente mi turno (en una de esas colas formato amontone) para pagar la nueva y flamante cámara de fotos que había decidido comprarme cuando me fijé en una señora muy mayor y muy pequeñita que estaba a mi lado. La miré durante un segundo y, sin poder reprimirme, le dije directamente: "Usted es Jeanette McDonald".
La viejita me sonrió y me confirmó que, efectivamente, era Jeanette McDonald. Y ése es el momento en que, aprovechando que en los sueños todo vale, perdí los papeles y, tomándole la barbilla (al más puro estilo musical) giré su rostro hacia el mío y con gran pasión y gusto me puse a cantarle a grito pelado eso de "Jeanette, Jeanette, Jeanette, cuando pienso en ti, me duele el corazón" (Famosa obra de don José Duval).

En fín, para mí está claro que este sueño tan representativo muestra a las claras (se baten las claras a punto de nieve) mi pasión por la fotografía, por el cine clásico y por las obras de Les Luthiers. O a lo mejor es una mera muestra de que, en mi caso, ya es demasiado tarde para comenzar con la terapia de electroshocks.
Una de dos.

miércoles, 2 de abril de 2008

Mucho arte y mil piezas de Lego


Tiananmen Square, originally uploaded by Balakov.

Moneando por el flickr me encuentro con el trabajo del señor Balakov. Un británico con un apasionado amor al arte de la fotografía y a las piezas de Lego, que se dedica a reconstruir grandes fotografías de la historia... pues eso, con piezas de Lego.

Como veréis, los resultados son IM-PRE-SIO-NAN-TES. Os recomiendo que le dediquéis un ratito de vuestro tiempo y os deis un paseíto por su galería fotográfica en flickr. Merece la pena.

martes, 1 de abril de 2008

Iniciación a la historia del arte

En esas anda mi sobrina a sus cuatro años y medio. Aprende rápido. Hace un par de semanas informó muy seria a mi tía:

- Don Francisco de Goya (obsérvese el respetuoso tratamiento)... Don Francisco de Goya era un pintor. Leonardo Da Vinci también pintaba y pintó la Mona Belisa.

Ole. Ahí queda eso para el que quiera culturizarse. Y que conste que a ella tampoco se le da nada mal eso del dibujo, como bien atestigua Walter y como bien demuestra este dibujo que se clavó el otro día cuando vino a visitarnos a la oficina.



Ea, ya tocaba fardar un poco de sobrina guapa, lista y creativa :D

viernes, 28 de marzo de 2008

It was ON THE LINE!!!!!

Yeah, man. Un año más, me voy al Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid a ver a este señor que berrea en este video.



Parece que, tras su retirada, se ha dedicado a seguir gritando pero, en este caso por dinero. Jejejeje. También se ha dedicado, afortunadamente para todos los que, como yo, le adoramos y echamos de menos sus subidas a la red y sus boleas; a jugar partidos del circuito senior. Ole, que ole, que ole.

"You gotta be kidding me, man. IT WAS ON THE LINE!!!!"

Editado para añadir:
Como este otro señor que sale en este video también estará jugando, aquí os lo dejo, cortesía de Garlic:

martes, 25 de marzo de 2008

Sabes que has llegado a tu límite de empanamiento mental cuando...

Tardas un total de 20 larguísimos minutos en darte cuenta de que si el cajero automático del parking de la T4 se niega a aceptar tu ticket de aparcamiento es porque eso que llevas 20 minutos tratando de meter en la ranurita del cajero automático del parking de la T4 es, en realidad, un billete del metro de Nueva York. :P

(Y sólo estamos a martes)

miércoles, 12 de marzo de 2008

El mensajito de los c*******

La llegada a la nueva oficina ha traido consigo uno de esos avances que nos facilitan la vida y dan, por fin, imagen de empresa seria, competente y de cierta envergadura: una centralita telefónica.

La centralita, por su parte, ha traido consigo un nuevo conflicto entre los miembros de Santas Pascuas: el dichoso mensaje de respuesta.

Charlie, hombre de mundo, buen gusto y mejores contactos, le comió la oreja a uno de los locutores profesionales con los que solemos trabajar, para que nos grabara un bonito mensaje de bienvenida que colocar en la centralita.

La cosa quedó elegante a la par que sencilla y con, de remate, una de las voces masculinas más sexys del panorama publicitario actual.
La locución, sencilla y sin complicaciones, decía algo como:
- "Has llamado a Santas Pascuas, si conoces el número de la extensión con la que quieres hablar, púlsalo. De lo contrario, espera un momento y enseguida te atenderemos".

Sin embargo, los chicos tenían un problema. Según ellos, la locución parecía salida de "El show de Truman", era fría, sosa, horrorosa... ¡HABÍA QUE CAMBIARLA PERO DE QUE YA"
Así que en la siguiente ocasión en que nos visitó el técnico de mantenimiento del aparato maldito, sin encomendarse ni a Dios ni al Diablo, se lo dijeron y la cambiaron por su cuenta y riesgo.

La maravillosa y sensual voz de nuestro locutor fue sustituida por el áspero acento vallekano del técnico centralitero y nuestra locución quedó tal que asini:

- "Hah llamado a SantajPajcuas, si conoces eh número de la estensión con la que quieres hablar, púlsalo. Deo contrario, ejpera un momento y enseguida tatenderemos".

Horror máximo. Sólo le faltó cambiar nuestra música de espera y sustituir a Richard Clayderman por Estopa :P

En fin, tras mucho discutir, tratar de convencerles de volver a nuestro locutor original, proponer alternativas, plantear opciones y mandarnos todos mutuamente al carajo, por fin hemos dado con la locución definitiva.
A partir de ahora, si llamáis a nuestra insigne sede, os responderemos de la siguiente manera.